sábado, 15 de junio de 2013

A Néyer Márquez




Néyer Márquez educadora ejemplar
Madre… madre en potencia
De un sinfín de niños
Que bajo el techo de tu escuela
Se cobijaron día tras día
Con la esperanza fiel y cierta
De recibir instrucción, cariño
Educación y sobre todo amor

Amor intangible que impartías
Aquel que desconoce el egoísmo,
Pero no así el desprendimiento
De tu alma noble y generosa
Que entregabas tus conocimientos
Sin esperar recompensa alguna
Demostrando verdadera vocación
Al ser un instrumento de enseñanza

Esa enseñanza que conduce
Al umbral de las metas
Y le permite al hombre elegir
El verdadero camino a seguir
Viviendo obstáculos y vicisitudes
Para obtener la copa del triunfo
Logrando así la propia realización
En la construcción de grandes ideales

Ideales sublimes y translúcidos
Que sembrabas con esmero
En cada uno de tus discípulos
Para que con firmeza aprendieran
A discernir el bien y el mal
Para enfrentarse al mundo con gallardía
Siendo hombres capaces de luchar

Trajinar por diferentes rumbos
Cubiertos de verdades y mentiras
Donde se necesita una mano amiga
O una maestra que enfatiza
Como tu ¡oh, Néyer Márquez!
En la moral, la virtud y la honra
Para alcanzar plenamente la gloria

La gloria de ser útiles y grandes
Como lo dijera el Libertador
Así es la gloria de ser educador
Y tu Néyer simbolizas
Maestro que enseña las verdades
Aun en las adversidades
Abriendo caminos y horizontes
Que guían a la propia convicción.
Autor: María A. Gómez de Pérez


                                                                               SUBLIME LENGUAJE DEL ALMA (2002)


Néyer, hoy cuando la tristeza embarga mi alma porque Dios te ha llevado a su Santa morada, quiero dedicarte estos versos que escribí hace unos años atrás pero hoy, siguen vigentes en el recuerdo de quienes compartimos contigo en aquella escuela “ARNALDO REINA” donde al igual que la inmortal Gabriela Mistral podíamos decir al unísono: “Haz que haga  de mi espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda… Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más oro que las columnas y el oro de las escuelas ricas… ”

Q.E.P.D   Néyer Márquez

1 comentario: