viernes, 21 de junio de 2013

Los Juegos Infatiles




Conocido como pasatiempos, recreación o diversión, cumplen una necesidad psicosociológica de gran importancia dentro del mundo real y ficticio del niño.
A través del juego se comienza a manifestar la personalidad del infante, la cual comienza a modificarse si algún componente de los juegos que él realiza resulta nocivo para su formación ética y desarrollo físico. El adulto tiene con responsabilidad orientar los juegos infantiles para que los niños aprendan a tolerar la impaciencia y la ira de perder, la soberbia al ganar, las trampas y subterfugios y entonces lograr de esta manera convivir con la cortesía, las buenas costumbres y compartir con los demás, todas estas cualidades coadyuvan al desarrollo corporal. En cuanto a la vida escolar, Domínguez sostiene que “los juegos y la recreación son elementos educativos de grandísimo interés, porque mediante sus prácticas el niño ejecuta la disciplina, el esfuerzo y la dedicación, lo que al final se traduce en un entrenamiento apetecido”. En ese mismo orden de ideas, el investigador afirma que los niños venezolanos poseen un extenso repertorio de juegos, cuya actividad en el campo educativo amerita ser estudiada y por ende, llevada a la práctica sin perjuicios, porque a través de la experiencia se puede apreciar que a través de la frivolidad de algunos juegos siempre representan un papel determinante en el desarrollo psíquico y somático del educando.
Existe una gran variedad de juegos, dentro de los cuales y de acuerdo a la tesis de Domínguez se mencionan: los gimnásticos, que contribuyen a ejercitar destrezas, mañas, resistencia y equilibrio; los acertijos, juegos oportunos que conducen a desarrollar la disciplina, el ritmo, el sentido del humor, la habilidad táctil, aptitudes defensivas, agilidad  muscular, concentración de la mente. Existen pasatiempos que avivan la observación, calculo, la medición distancias, la comprensión del mundo; los hay curiosos, que favorecen la expresión de sensaciones, otros que cultivan la pericia verbal, como los trabalenguas y retahílas; además existen juegos y diversiones infantiles de sabor popular, tales como: caballitos, carreras en saco, el gato y el ratón, el palo encebado, el papagayo, arroz con coco, doña Ana, la gallinita ciega, a la víbora del mar, el trompo.
Arezt 1956, al respecto, menciona en primer lugar los juegos que se ejecutan con juguetes realizados, como la honda o china, el boliche o perinola, el gurrufío, la zaranda y el trompo. Los juegos de correr, donde se tiene el universal “escondido”. Entre los de señas, el mudo, el juego dialogado donde se cita el contrabando; entre los juegos de agua, se tiene el caimán bobo y la baba, en cuanto a los cantos o rondas se mencionan: arroz con coco, hilito de oro; merece mencionarse los juegos de niños, propios de festejos populares, donde se alterna con los de adulto, como es el caso de los muchachos encostalado, carrera de huevos en cucharas.
Existen también las piñatas y las parrandas navideñas. Es importante resaltar que los juegos le permiten a los niños recrearse y educarse en libertad, franqueza y familiaridad.

Fuente: Columna Horizonte Cultural, Semanario NOTILLANOS- San Fernando estado Apure del 02 al 08 de Marzo 2007

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