lunes, 1 de julio de 2013

Mi Verso



Mi verso viene del llano
Y vuelve al llano mi verso;
De allá viene, hacia allá vá,
Por el rumbo del recuerdo.
Como me lo dio mu tierra
Asimismo lo devuelvo:
Rudo, orgulloso, sencillo,
Sin adornos forasteros.
Retorna con su pureza,
Íntegra de nacimiento…
El no conoce los moldes
Que han fabricado los técnicos,
No sabe lo que es gramática
Ni que cosa llaman metro:
Como el ventarrón ignora,
Lindero y camino ajenos.
Solo se ajusta al repique
Rítmico del bordoneo
Cuando en el arpa, brioso,
Retoza un “Seis por derecho”
Entre las ásperas manos
Del arpista sabanero,
Marcándole la medida
Del corrido a los copleros.
Mi verso y yo somos uno,
De mi sale y voy adentro:
En mente pecho lo cargo
Y cuando hacia afuera lo echo,
en él van apretaditos
Corazón y pensamiento.
Mi verso no es como un río
De agua clara y sucio lecho:
Es como el Arauca mío,
Bárbaro, cerril, violento,
Pero de barrancas firmes
Y con un fondo sin cieno.
No soy una cosa yo
Y otra distinta mi verso.
Mi verso es el canto mío
Y yo canto como siento,
Y cantando – y sin cantar-
Soy siempre llanero auténtico:
Tengo callos en las manos,
En las rodillas no tengo
Y a mí no me compra nadie
Porque a nadie me le vendo.
Por eso mi verso vale
Justamente lo que cuesto
Y por eso lo que valgo
A mi llano se lo debo.
 

Autor: Julio César Sánchez Olivo.

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