lunes, 30 de septiembre de 2013

Cajón de Arauca apureño.




Hace años que no te veo,
Cajón de Arauca apureño...
Cómo te recuerdo aquí
con cien leguas de por medio.


Tus sabanas parejitas
con rebaños y vaqueros...
Cielo y pampa, cariñosos,
besándose allá bien lejos.


Mayo te cubre de verde
y de lirios sabaneros,
y vuelve la garza blanca
junto con los aguaceros.


Con el alba los garceros
se desparraman en vuelos
para cubrir de blancura
el rostro de los esteros.


Del alma salen las coplas
vibrantes de sentimiento
y por eso alma y cariño
hay de sobra hasta en el viento.


Cajón de Arauca apureño,
corazón del llano adentro,
en el mío te llevaré
mientras me lata en el pecho.



Autor: Julio César Sánchez Olivo.



Twitter: @mariaauxig

sábado, 28 de septiembre de 2013

Frase célebre.




...“ Ver un mundo en un grano de arena y un cielo en una flor
silvestre,...traer el infinito en la palma de la mano...
y la eternidad en una hora."...




William Blake.





Twitter: @mariaauxig

jueves, 26 de septiembre de 2013

El Origen del fuego




Es un mito guajiro que aportó al Folklore literario Jusayú (1975), el cual relata lo siguiente: En un principio los hombres no conocían el Fuego, eran seres imperfectos que comían la carne cruda, de igual manera los tubérculos, las raíces y los frutos silvestres, asimismo, carecían de Fuego para calentarse y de lumbre para ahuyentar el miedo de las misteriosas noches; solo Maleiwa poseía el fuego en forma de piedra encendidas que guardaba con mucho celo en una gruta alejada de los hombres podrían emplear el fuego para quemar los ranchos y los montes… Pero sucedió que una vez Maleiwa estaba sentado junto al fuego (Otorojoschi), calentando su cuerpo, se le acercó un joven de nombre Junuunay, Maleiwa sorprendido e indignado le preguntó; ¿Qué haces aquí intruso?... ¿No sabes que este sitio es prohibido?...entonces Junuunay respondió de manera suplicante: venerable abuelo, solo quiero calentar mi cuerpo junto a usted, por favor tenga clemencia, el frío me hiela y me llegan hasta los huesos, después de tomar un poco de calor me iré, Junuunay muy audaz hizo crujir sus dientes, erizó los poros de su cuerpo como piel de gallina, tembló como un cachorro y de esa manera convenció a Maleiwa y juntos comenzaron a frotarse las manos para lograr el calor las llamas de aquel fuego eran muy bellas, resplandecían como las estrellas, como el Shemeche Aitu´u.  Mientras tomaban el calor del fuego, el joven quería distraer al viejo Maleiwa, pero fue imposible, porque se mantenía muy atento, sin embargo el rumor del viento hizo que Maleiwa voltease la cara para ver la procedencia de aquel ruido que semejaba unos pasos muy cautelosos.
La ocasión se tornó propicia y Junuunay aprovechó el descuido del hombre, tomó dos brasas encendidas de la fogata, las metió en un morral  que tenía escondido bajo el brazo y se dio a la fuga; una vez consumado el robo, Maleiwa se percató y decidió perseguir al ladrón para castigarlo, el joven desesperado y como veía que sus pasos eran muy cortos pidió auxilio a un cazador llamado Kanáa, se escondió de Maleiwa pero fue inútil porque al ocultarse el sol fue encontrado y Maleiwa lo convirtió en cocuyo, que emite su luz intermitente en las oscuras noches de invierno. Januunay  que seguí huyendo se encontró con jimut el cigarrón, y le dio la brasa que le quedaba. Jimut agarró la brasa y la metió en un palo de caujaro, luego la paso a un Olivo, después a otro palo y así sucesivamente, hasta que se multiplicó por todas partes, que un día los hombres la encontraron, porque vieron a al niño Serumáa que jugaba y saltaba por el monte señalando a los hombres los palos donde Jimut había colocado el fuego, como el niño no sabía hablar, solamente decía: Skii… Skii… Skii… fuego… fuego… Los hombres registraron todos los árboles y no consiguieron nada, pero llegó Jimut y empezó a perforar los palos, ellos siguieron el ejemplo del cigarrón entonces taladraron y frotaron con sus manos la varitas de caujaro, y al instante surgió el fuego que iluminó el corazón de los montes y encendió de alegría, el espíritu de aquellos hombres.
Desde ese día utilizaron el fuego, no sintieron más temor ni volvieron a sufrir los rigores del frío. Todo no quedó allí Maleiwa convirtió al niño Sarumáa en un pajarito que salta de rama en rama y va diciendo en un trino: Skii… Skii… y al audaz Januunay lo convirtió en un escarabajo y lo convirtió a vivir en la inmundicias por haber robado el fuego y como castigo quedo impreso en su cuerpo la mancha del delito, es decir las manchas brillantes que llevan sus patas los escarabajos.

Fuente: Columna Horizonte Cultural, Semanario NOTILLANOS- San Fernando estado Apure del 10 al 16 de Febrero de 2006.

 
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sábado, 21 de septiembre de 2013

Frase célebre




El más sublime acto de fe es el que sube a nuestros
labios en la noche, en la inmolación, en el dolor, en el 
esfuerzo inflexible hacia el bien.



San Pío de Pietrelcina.









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viernes, 20 de septiembre de 2013

Tengo una muñeca



 Tengo una muñeca
vestida de azul,
con su camisita
y su canesú.

La saqué a paseo,
se me constipó,
la tengo en la cama
con mucho dolor.

Esta mañanita
me dijo el doctor,
que la de jarabe
con el tenedor.

Dos y dos son cuatro,
cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho,
y ocho dieciséis,

Y ocho veinticuatro,
y ocho treinta y dos.
Ánimas benditas
Me arrodillo yo.

Tengo una muñeca
Vestida de azul,
Zapatitos blancos
Y gorro de tul.

La lleve a paseo,
Se me constipó,
La tengo en la cama
Con un gran dolor.

Dos y dos son cuatro,
Cuatro y dos son seis,
Seis y dos son ocho,
y ocho dieciséis,

Y ocho veinticuatro,
y ocho treinta y dos.
Estas son las cuentas,
que he sacado yo.





Letra tomada de: guiainfantil.com    

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domingo, 15 de septiembre de 2013

Proverbio.




...“ La más larga caminata comienza
con un paso."...








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lunes, 2 de septiembre de 2013

Frase célebre.




...“La poesía es el eco de la melodía del universo,
en el corazón de los humanos."...




Rabindranath Tagore.




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