viernes, 4 de octubre de 2013

San Francisco de Asís



Nació entre los años 1181 y 1182, en el seno de una familia pudiente que formaban parte de los comerciantes de Asís, tanto es así que al nacer le colocaron por nombre Juan pero su padre se lo cambió por Francisco que significa Francés, debido al éxito de sus negocios, fue criado y preparado para dirigir los negocios del núcleo familiar. Su juventud se puede definir de acuerdo a diferentes biógrafos como depravada, sin rumbo, joven mercader, hábil para los negocios, amante del lujo y del buen vivir. Pero más tarde escuchó en su corazón el llamado de Dios y sufre una transformación interna que tiene como ingredientes un cierto desencanto, la caridad con los pobres y la aspiración a algo distinto. Aizpurúa (1991) sostiene que el encuentro con un leproso en las inmediaciones de Asís, fue el momento crucial para Francisco ya que los leprosos eran el prototipo del marginado social, carecían de asistencia médica y vivían fueras de las ciudades.
Es relevante acotar que la conversión de Francisco no es el descubrimiento de la pobreza sino llegar a comprender el crecimiento humano, la inserción en la marginalidad y la entrada en los excluidos, es decir Francisco a través de la búsqueda de dar sentido a su vida logra una conversión progresiva, envuelto en un silencio de amor y sacrificio. Siempre tuvo una gran preocupación porque la iglesia aprobara su modo de vivir  el evangelio, lo cual fue admitido por papa, y en convivencia junto a otros hermanos decidieron vender los bienes, trabajar de peones y llevar una vida sencilla pero coronada por la fraternidad. Más adelante funda la orden de los Franciscanos donde prevalece la norma establecida en el evangelio como es el de amor y la entrega, la historia señala que el final que el final de su vida se identificó con Cristo crucificado y por lo tanto recibió en carne los signos de la pasión de Jesús. El amigo de los pobres, de la naturaleza, de los animales el ejemplo radiante de la humildad, muere un 04 de Octubre, pero no se va definitivamente porque deja su legado en la orden Franciscana, quienes están radicadas en todo el mundo y especialmente en San Fernando de Apure se encuentran las hermanas Franciscanas del corazón de Jesús, realizando una labor evangelizadora en la Casa Hogar “San Fernando” y comunidades adyacentes. De igual manera podemos encontrarlo día a día en su humilde oración:
Señor, haz de nosotros
Instrumentos de tu paz,
Donde haya odio,
Pongamos amor.
Donde ofensa,
Pongamos perdón.
Donde haya discordia,
Pongamos unión.
Donde haya error,
Pongamos verdad.
Donde haya duda,
Pongamos la fe.
Donde haya angustia.
Pongamos esperanza.
Donde haya tinieblas,
Pongamos la luz.
Donde hay tristeza,
Pongamos alegría.
¡Maestro!
Que no busquemos tanto ser con-
Soldados como consolar.
Ser comprendidos.
Como comprender.
Ser amados,
Como amar.
Porque dando se recibe:
Perdonando se es perfecto;
Y muriendo se resucita a la vida
Eterna.


Fuente: Columna Horizonte Cultural, Semanario NOTILLANOS- San Fernando estado Apure del 08 al 14 de Octubre de 2004.

 
    Twitter: @mariaauxig




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