domingo, 22 de noviembre de 2015

Día Internacional del Músico


Se celebra el 22 Noviembre, fecha en que se conmemora el onomástico de Santa Cecilia, mártir cristiana conocida como patrona de los músicos porque según cuenta la leyenda siempre albergaba en su corazón un canto de amor, fe, esperanza y bondad para alabar a Dios Padre Creador de todas las criaturas. Obviamente esta Santa es un digno ejemplo que los músicos deben imitar en el desempeño de la música dentro de la sociedad, pues bien este humilde arte ha sido producto de un largo proceso de mestizaje  a través del tiempo en el cual se han fusionado en diversos grados los aportes culturales de los indígenas, los europeos y los africanos, haciendo énfasis en el rol determinante elevado único e insustituible que cumple el músico como creador, compositor y ejecutor de la música, de igual manera en la búsqueda incansable de los objetivos planteados en cuanto a la formación, promoción y difusión del patrimonio musical local, regional y nacional, teniendo presente que la música es inherente al alma, es hermosa, pura y agradable y que además de enaltecer la cultura autóctona de los pueblos, habla más que las otras manifestaciones artísticas lo cual se puede apreciar a través de la bondad, de la virtud y de las cosas santas e intangibles.
 Es propicia la ocasión para ofrecer a todos los músicos una palabra de estímulo y felicitación en el día internacional del músico y a la vez recordar que el hombre mediante la música se acerca a lo humano y a lo divino y es capaz de combinar sonidos en un espacio de tiempo con el fin de producir el arte lleno de atractivo y de bella de acuerdo a la inspiración intrínseca para conformar así una estructura inteligente donde se manifiesta el talento especial de los músicos tales como: José Ángel Zurita (+) Luis Yáñez Contreras (+), César Bermúdez (+), Víctor Silva (+), quienes ya han pasado de formar parte de la agrupaciones musicales de la eternidad, pero que dieron lo mejor de ellos mismos y dejaron a lo ancho y largo de la sabana apureña una estela de música que se confunde con el trinar de las diferentes aves que cruzan el infinito cielo llanero. Así mismo se puede mencionar a: Carmelo Aracas, Fernando Farfán, Luis Yáñez (hijo), Nelson Hernández, Luis Gómez, Asdrúbal Arana y una nueva generación relevo que será responsable de llevar la música a lo más recóndito de la geografía patria.

Twitter: @mariaauxig 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

El papelón


El papelón constituye una especie de espectáculo popular que se realiza en la calle durante los días de Navidad y Carnaval, en la capital del Estado Bolívar de manera fundamental. Al respecto, Domínguez y Salazar (1969) sostiene que: Este hecho representa una reminiscencia de cierta faena industrial que se llevaba a cabo en las grandes plantaciones de caña. La representación consiste en simular un trapiche denominado julga que recuerda el trabajo que realizaban los esclavos durante la colonia, a la vez, unas mujeres que personifican a unas negras esclavas, fingen batir melaza que se cocinan en enormes pailas. La letra de esta manifestación folklórica es un canto de protesta de los esclavos en contra de sus amos. Las negras mientras baten la melaza cantan con voz aguda; por su parte los negros en la medida que accionan la julga o trapiche rudimentario, con la voz grave, y un constante estribillo rematan cada una de las estrofas entonadas por las mujeres,  respecto al traje, las mujeres llevan el supuesto traje que usaban los manumisos en la época colonial, es decir un pañuelo triangular y de color verde en la cabeza, falda estampada, blusa de la misma tela de la falda con mangas a tres cuartos, adornadas con faralao de tira bordada, zarcillos de fantasías en forma de aros de color dorados, un amuleto en el cuello y chinelas o alpargatas. Los hombres una forma de saco muy corto que deja descubierto gran parte del vientre, y como pantalón un típico garrasí, en la frente llevan una tira de tela para que el guayare no le lastime la piel cuando transportan cargas. De acuerdo a los autores antes mencionados la composición poética de la letra es:


Mujeres:


Mi amita chupa caña
Mi amito bebe ron
Cuando ella se toma un trago
Él se bebe un garrafón
Y yo tengo un hermanito
Que se llama papelón.


Hombres:
que se me quema, que se me quema
que se me quema el papelón                    




Mujeres:
Anoche hubo una parranda
En el fuerte San Gabriel
Y yo me fui a Pedregal
A llorar la negra Isabel
Y yo tengo un hermanito
Que se llama papelón


Hombres:
Que se quema, que se quema
Que se quema el papelón




Mujeres:
Los blancos usan zapatos
Y chinela con tacón
Y los negros manumisos
Llevaban pelado el tacón
Y yo tengo un hermanito
Que se llama papelón


Hombres:
Que se me quema, que se me quema
Que se me quema papelón




Mujeres:
Suda el negro en el trapiche
Haciendo el amo su ron
Escupiendo el guarapo
La saliva del rencor
Y yo tengo un hermanito
Que se llama papelón


Hombres:
Que se me quema, que se me quema
Que se me quema el papelón.


twitter: @mariaauxig

domingo, 25 de octubre de 2015

Frases Célebres



                                          ..." Aunque sólo existiera una verdad única,
                                   no se podrían pintar cien cuadros sobre el mismo tema"...


Pablo Picasso






Twitter: @mariaauxig

domingo, 18 de octubre de 2015

Frases célebres.




... “ La música empieza donde se acaba el lenguaje. " ...

Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.






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viernes, 9 de octubre de 2015

Giraluna duerme al niño


No te duermas, niño, 
Que dormir es feo; 
todo, todo, todo 
Se te pone negro. 

Dios hace su noche 
Para sus estrellas; 
yo no te di ojitos 
Para que durmieras. 

No hay nada más malo 
que un niño durmiendo, 
que la madre llora, 
que parece muerto. 

Los niños debieran 
dormir a las madres; 
yo tengo mi niño 
para que me cante; 

dormir a las madres 
los niños debieran; 
yo tengo mi niño 
para que me duerma. 

Yo quiero que grites, 
yo quiero que llores, 
sin dormir de día, 
sin dormir de noche, 

que rompas la jaula 
que mates el mirlo 
que digan: -¡Qué malo!, 
¡qué malo este niño! 

Que grites al chino 
y a los barquilleros, 
que te tengan rabia, 
que te tengan miedo: 

que le tires piedras 
a los Reyes Magos 
para que te caigan 
entre los zapatos. 

Que no duerma nadie, 
porque no los dejas, 
que la misma Virgen 
se quede despierta 

y que se trasnochen 
hasta las estrellas 
y las pille el día 
toditas afuera 

No cierres los ojos 
porque me ennochezco, 
no cierres los labios 
porque me ensilencio; 
gritando de día, 
de noche, gritando, 
que yo tenga siempre 
tu grito en mis brazos 


- Pero como él hace 
todo lo contrario, 
ya estará dormido 
cuando acabe el canto.


Autor: Andrés Eloy Blanco




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El Complot contra Tío Conejo


Es un cuento que aportó al folklore literario Zárraga  (1948), en el que se narra lo siguiente: Tío Tigre estaba muy seguro de la imposibilidad de poner mano al Conejo, y estuvo pensando por espacio de mucho tiempo la manera de atraparlo de una vez por todas. Por lo tanto lo convidó a los demás animales de la selva a una reunión secreta en su casa. Manifestó a todos los presentes que él iba hacerse el muerto y que ellos debían hacer correr la noticia, pero que era muy importante que Tío Conejo lo supiera, ya que él tenía una cuentecilla  pendiente con el Tigre, y así concurrieron el acto velatorio en la mansión campestre.
Los animales corrieron el rumor. De todas partes fueron a darle el pésame a Dona Tigra. Sólo brilló por su ausencia el Conejo. Tío Tigre, entonces envío a Don Gato para que le avisara. Este, al llegar a la guarida del solicitado le dijo: -tío Conejo, ¿usted no piensa ir al velorio de Tío Tigre?... El aludido fingiendo mucha tristeza y mostrándose admirado por aquella funesta noticia le respondió: - ¡No me diga Don gato!... ¿A qué hora murió Tío Tigre?... A las cuatro de la mañana Tío Conejo. Si es así, dentro de un rato me vestiré para i a darle el sentido pésame a la viuda… Váyase usted adelante, que yo iré más tarde, Nos veremos en la casa del difunto. El Gato regresó al sitio de partida…Pasaron horas y horas… Tío tigre desesperado por la tardanza de su adversario, resolvió enviar al Tío Zorro. El muy astuto zorro paso por el frente de la casa del Conejo y desde afuera dijo: -Tío Conejo, ¿usted irá al velorio de Tío Tigre?... –si…si voy… ¡Cómo no voy ir!...a lo que Tío Zorro respondió: ¡Entonces venga conmigo…!Así  me hará compañía!...y ambos marcharon hacia el velorio. Sin embargo, Tío Conejo al notar el gran interés de sus amigos para que fuera a la casa del difunto, se dio cuenta que se trataba de un complot contra su persona y se hizo el inocente. Su presentimiento y su instinto de conservación, se pusieron en evidencia cuando el vio el rostro de hipócrita de su acompañante y el interés muy grande que éste mostraba en llegar pronto al lecho de muerte del Señor Tigre; y se limitó a decir: No se preocupe tanto por mí, Tío Zorro que pronto entraré a ver el cuerpo inerte del fallecido y a darle mis condolencias a la sufrida viuda. El zorro seguía insistiendo. Entonces Tío Conejo, muy acongojado, se acercó pausadamente a la puerta y al ver tendido en su camota al felino, desde aquel sitio con su voz chillona gritó: ¡Si el muerto suspira y se estira, está muerto de verdad…!

El tigre creyendo que Tío Conejo ya había caído en sus garras y así saciaría su sed de venganza, al oír aquellas palabras de Tío Conejo, se estiró perezosamente y suspiró a todo pulmón. Tío Conejo al verlo, dio media vuelta y dirigiéndose a la concurrencia, exclamó burlonamente: ¡Muerto que suspira y se estira, no está muerto de verdad!...Desapareció a todo correr y se perdió a través del monte, dejando a Tío Tigre más furioso que nunca…

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viernes, 4 de septiembre de 2015

Florentino y el Diablo



(EL DIABLO)
Catire quitapesares, contéstame esta pregunta:
¿Cuál es el gallo que siempre lleva ventaja en la lucha
y aunque le den en el pico tiene picada segura?

(FLORENTINO)
Tiene picada segura el gallo que se rebate y no se atraviesa nunca,
bueno si tira del pie, mejor si pica en la pluma.

(EL DIABLO)
Mejor si pica en la pluma.
Si sabe tanto de todo,
diga cuál es la república
donde el tesoro es botín
sin dificultad ninguna.

(FLORENTINO)
Sin dificultad ninguna.
La colmena en el papayo
que es palo de blanda pulpa:
el que no carga machete
saca la miel con las uñas.

(EL DIABLO)
Saca la miel con las uñas.
Contésteme la tercera,
si respondió la segunda,
y diga, si anduvo tanta
sabana sin sol ni luna,
quién es el que bebe arena
en la noche más oscura.

(FLORENTINO)
En la noche más oscura,
no quiero ocultar mi sombra
ni me espanto de la suya.
Lo malo no es el lanzazo
sino quien no lo retruca;
tiene que beber arena
el que no bebe agua nunca.

(EL DIABLO)
El que no bebe agua nunca.
Así cualquiera responde
barajando la pregunta.
Si sabe, dé su razón,
y si no, no dé ninguna:
¿Quién mitiga el fuego amargo
en jagüey de arena pura,
quién mata la sed sin agua
en la soledad profunda?

(FLORENTINO)
En la soledad profunda.
El pecho del medanal,
el romance que lo arrulla,
la conseja que lo abisma,
el ánima que lo cruza,
la noche que lo encobija,
el soplo que lo desnuda,
la palma que lo custodia,
el lucero que lo alumbra.
¿Qué culpa tengo, señores,
si me encuentra el que me busca?

(EL DIABLO)
Si me encuentra el que me busca
el susto lo descarea.
Falta un cuarto pa’ la una
cuando el candil parpadea,
cuando el espanto sin rumbo
con su dolor sabanea,
cuando Florentino calla
es que se le va la idea,
cuando canta la pavita,
cuando el gallo menudea.

(FLORENTINO)
Cuando el gallo menudea
la garganta se me afina
y el juicio se me clarea.
Yo soy como el espinito
que en la sabana florea:
le doy aroma al que pasa
y espino al que me menea.

(EL DIABLO)
Y espino al que me menea.
No le envidio al espinito
las galas de que alardea:
cuando la candela pasa
la pata se le negrea.
Con plumaje y bulla de ala
no se cobra la pelea.
Vaya poniéndose alante
pa’ que en lo oscuro me vea.

(FLORENTINO)
Pa’ que en lo oscuro me vea.
Amigo, no arrime tanto
que el bicho se le chasea.
Atrás y alante es lo mismo
pa’l que no carga manea.
El que va atrás ve pa’lante
y el que va alante voltea.

(EL DIABLO)
Y el que va alante voltea
al contemplar lo que sube
borrando lo que verdea:
en invierno el aguazal,
en verano la humareda.
Me gusta cantar al raso
de noche cuando ventea,
porque así es cuando se sabe
quién mejor contrapuntea.

(FLORENTINO)
Quien mejor contrapuntea
hace sus tratos de día
y trabaja por tarea.
¡Póngame ese trompo en la uña
a ver si taratatea!
Ni que yo fuera lechuza
en campanario de aldea
para cantar en lo oscuro
con esta noche tan fea.

(EL DIABLO)
Con esta noche tan fea,
una cosa piensa el burro
y otra el que arriba lo arrea.
Ay… Catire Florentino,
escuche a quien lo previene:
dele tregua a la porfia
pa’ que tome y se serene
si no quiere que le falle
la voz cuando se condene.

(FLORENTINO)
La voz cuando se condene.
Mientras el cuatro me afine
y las maracas resuenen,
ni hay espuelas que me apuren
ni bozal que me sofrene,
ni quien me obligue a beber
en tapara que otro llene.
Coplero que canta y toca
su justa ventaja tiene:
toca cuando le da gana,
canta cuando le conviene.

(EL DIABLO)
Canta cuando le conviene…
Si su destino es porfiar
aunque llueva o aunque truene
le voy a participar…
Amigo, que en este duelo
yo no le vengo a brindar
miel de ariscas con buñuelo.
Si se pone malicioso
no me extraña su recelo,
que al que lo mordió macagua
bejuco le para el pelo.

(FLORENTINO)
Bejuco le para el pelo.
Contra un giro atravesao,
yo a mi pollo ni lo amuelo.
Entre cantadores canto,
entre machos me rebelo,
entre mujeres me sobra
muselina y terciopelo,
cuando una me dice adiós
a otra le pido consuelo.
Desde cuando yo volaba
paraparas del rayuelo
vide con la noche oscura
la Cruz de Mayo en el cielo.

(EL DIABLO)
La Cruz de Mayo en el cielo.
A mí no me asustan sombras
ni con luces me desvelo:
en el sol soy gavilán,
en la oscuridad mochuelo,
familia de alcaraván
canto mejor cuando vuelo;
también como la goabina
si me agarra me le pelo,
también soy caimán cebao
que en boca ’e caño lo velo.

(FLORENTINO)
Que en boca ’e caño lo velo.
Me acordé de aquel corrido
que me lo enseñó mi abuelo.
Velando al que nunca pasa
el vivo se quedó lelo,
para caimán, el arpón,
para goabina, el anzuelo,
patiquín que estriba corto
no corre caballo en pelo.
¿Con qué se seca la cara
el que no carga pañuelo?
¿Pa’ qué se limpian las patas
el que va a dormí en el suelo?

(EL DIABLO)
El que va a dormí en el suelo
pega en la tierra el oído:
si tiene el sueño liviano
nunca lo matan dormido.
Los gallos están cantando,
escúchale los cantíos.
Los perros están aullando,
recuerda lo convenido,
zamuros de La Barrosa
del alcornocal del frío,
albricias pido, señores,
que ya Florentino es mío.

(FLORENTINO)
Que ya Florentino es mío.
Ñengueres de banco seco,
taro-taros del pionío,
si usté dice que soy suyo
será que me le he vendido,
si me le vendí me paga
porque yo a nadie le fío.
Yo no soy rancho ‘e veguero
que le mete el agua el río.
Yo no soy pájaro bobo
pa’ andar calentando nido.

(EL DIABLO)
Pa’ andar calentando nido.
No sé si es pájaro bobo
pero va por su rendío
con la fatiga del remo
en el golpe mal medido;
en la orilla del silencio
se le añudará el tañido
cuando yo mande a parar
al trueno y al desafío.

(FLORENTINO)
Al trueno y al desafío…
Me gusta escuchar el rayo
aunque me deje aturdido;
me gusta correr chubasco
si el viento lleva tronío.
Águilas sobre la quema,
reto del toro bravío,
cuando esas voces me llaman
siempre les he respondido.
Cómo me puede callar,
coplero recién vestido.

(EL DIABLO)
Coplero recién vestido…
Mano a mano y pecho a pecho
ando atizándome el brío
con el fuego del romance
que es don de mis señoríos.
Relámpagos me alumbraron
desde el horizonte ardío
nariceando cimarrones
y sangrando a los rendíos
con la punta ’e mi puñal
que duele y da escalofrío.

(FLORENTINO)
Que duele y da escalofrío…
Dame campo, pensamiento,
y dame rienda, albedrío,
pa’ enseñarle al que no sabe
a rematar un corrío.
Cimarrones hay que verlos,
pero a usted no le porfío;
puñal, sáquelo si quiere
a ver si responde el mío.
Duele lo que se perdió
cuando no se ha defendido.

(EL DIABLO)
Cuando no se ha defendido
lo que se perdió no importa
si está de pie el vencido
porque el orgullo indomable
vale más que el bien perdío.
Por eso es que me lo llevo
con la nada por avío
en bongo de veinte varas
que tiene un golpe sombrío.
Y vuelvo a cambiarle el pie
pa’ ver si topa el atajo.

(FLORENTINO)
A ver si topa el atajo.
Cuando se fajan, me gusta,
porque yo también me fajo.
Zamuros de La Barrosa
del alcornocal de abajo:
ahora verán, señores,
al Diablo pasar trabajo.

(EL DIABLO)
Al Diablo pasar trabajo.
No mienta quien no conoce
ni finja ese desparpajo.
Mire que por esta tierra
no es primera vez que viajo,
y aquí saben los señores
que cuando la punta encajo
al mismo limón chiquito
me lo chupo gajo a gajo.

(FLORENTINO)
Me lo chupo gajo a gajo.
Usté que se alza el copete
y yo que se lo rebajo.
No se asusten, compañeros,
déjenlo, que yo lo atajo,
déjenlo, que para golpes,
yo sabré si lo barajo;
déjenlo, que suelte el bongo
y que se vaya agua abajo;
antes que Dios amanezca
se lo lleve quien lo trajo;
alante el caballo fino,
atrás el burro marrajo.
Quién ha visto dorodoro
cantando con arrendajo.
Si me cambió el consonante,
yo se lo puedo cambiar.

(EL DIABLO)
Yo se lo puedo cambiar…
Los graves y los agudos
a mí lo mismo me dan,
porque yo he hecho mi destino
sobre el nunca y el jamás.
Ay… Catire Florentino,
cantor de pecho cabal,
qué tenebroso el camino
que nunca desandará,
sin alante, sin arriba,
sin orilla, sin atrás.
Ya no valen sus baquías,
su fe ni su facultad,
catire quitapesares
arrendajo y turpial.

(FLORENTINO)
Arrendajo y turpial.
De andar solo esa vereda
los pies se le han de secar,
y se le hará más profunda
la mala arruga en la faz,
porque mientras llano y cielo
me den de luz su caudal,
mientras la voz se me escuche
por sobre la tempestad,
yo soy quien marco mi rumbo
con el timón del cantar.
Y si al dicho pido ayuda
aplíquese esta verdad:
que no manda marinero
donde manda capitán.

(EL DIABLO)
Donde manda capitán…
Usted es vela caída,
yo altivo son de la mar.
Ceniza será su voz,
rescoldos de muerte afán,
sed será su última huella,
náufrago en el arenal,
humo serán sus caminos,
piedra sus sueños serán,
carbón será su recuerdo,
lo negro en la eternidad,
para que no me responda
ni se me resista más.
Capitán de las tinieblas
es quien lo viene a buscar.

(FLORENTINO)
Es quien lo viene a buscar.
Mucho gusto en conocerlo
tengo, señor Satanás.
Zamuros de La Barrosa
salgan del arcornocal,
que al Diablo lo agarró el día
queriéndome atropellar.
Sácame de aquí con Dios,
Virgen de la Soledad,
Virgen del Carmen bendita,
sagrada Virgen del Real,
tierna Virgen del Socorro,
dulce Virgen de la Paz,
Virgen de la Coromoto,
Virgen de Chiquinquirá,
piadosa Virgen del Valle,
santa Virgen del Pilar,
Fiel Madre de los Dolores,
dame el fulgor que tú das.
San Miguel, dame tu escudo,
tu rejón y tu puñal,
Niño de Atocha bendito,
Santísima Trinidad.

(¡Y en compases de silencio
negro bongo que echa a andar.
Salud, señores, y el alba
bebiendo en el paso real!).
Autor: Alberto Arvelo Torrealba


Twitter: @mariaauxig

miércoles, 22 de julio de 2015

La serenata de Schubert


¡Oh, qué dulce canción! Límpida brota
Esparciendo sus blandas armonías,
Y parece que lleva en cada nota
¡Muchas tristezas y ternuras mías!

¡Así hablara mi alma... si pudiera!
Así dentro del seno,
Se quejan, nunca oídos, mis dolores!
Así, en mis luchas, de congoja lleno,
Digo a la vida: ¡Déjame ser bueno!
—Así sollozan todos mis amores!

¿De quién es esa voz? Parece alzarse
Junto del lago azul, noche quieta,
Subir por el espacio, y desgranarse
Al tocar el cristal de la ventana
Que entreabre la novia del poeta...
¿No la oís como dice: «hasta mañana»?

¡Hasta mañana, amor! El bosque espeso
Cruza, cantando, el venturoso amante,
Y el eco vago de su voz distante
Decir parece: «hasta mañana, beso!»

¿Por qué es preciso que la dicha acabe?
¿Por qué la novia queda en la ventana.
Y a la nota que dice: «¡Hasta mañana!»
El corazón responde: «¿quién lo sabe?»

¡Cuántos cisnes jugando en la laguna!
¡Qué azules brincan las traviesas olas!
En el sereno ambiente ¡cuánta luna!
Mas las almas ¡qué tristes y qué solas!

En las ondas de plata
De la atmósfera tibia y transparente,
Como una Ofelia náufraga y doliente,
¡Va flotando la tierna serenata...!

Hay ternura y dolor en ese canto,
Y tiene esa amorosa despedida
La transparencia nítida del llanto,
¡Y la inmensa tristeza de la vida!

¿Qué tienen esas notas? ¿Por qué lloran?
Parecen ilusiones que se alejan...
Sueños amantes que piedad imploran,
Y como niños huérfanos, ¡se quejan!

Bien sabe el trovador cuán inhumano
Ara todos los buenos es la suerte...
Que la dicha es de ayer... y que «mañana»
Es el dolor, la obscuridad !la muerte!

El alma se compunge y estremece
Al oír esas notas sollozadas...
¡Sentimos, recordamos, y parece
Que surgen muchas cosas olvidadas!

¡Un peinador muy blanco y un piano!
Noche de luna y de silencio afuera...
Un volumen de versos en mi mano,
Y en el aire ¡y en todo! ¡Primavera!

¡Qué olor de rosas grescas! en la alfombra
¡Qué claridad de luna! ¡Qué reflejos!
...¡Cuántos besos dormidos en la sombra,
Y la muerte, la pálida, qué lejos!

En torno al velador, niños jugando...
La anciana, que en silencio nos veía...
Schubert en su piano sollozando,
Y en mi libro, Musset con su «Lucía».

¡Cuántos sueños en mi alma y en tu alma!
¡Cuántos hermosos versos! ¡cuántas flores!
En tu hogar apacible ¡cuánta calma!
Y en mi pecho ¡qué inmensa sed de amores!

¡Y todo ya muy lejos! ¡todo ido!
¿En dónde está la rubia soñadora?
...¡Hay muchas aves muertas en el nido,
Y vierte muchas lágrimas la aurora!

...Todo lo vuelvo a ver... ¡pero no existe!
Todo ha pasado ahora... ¡y no lo creo!
Todo está silencioso, todo triste...
¡Y todo alegre, como entonces, veo!

...Esta es la casa... ¡su ventana aquélla!
Ese, el sillón en que bordar solía...
La reja verde... y la apacible estrella
Que mis nocturnas pláticas oía!

Bajo el cedro robusto y arrogante,
Que allí domina la calleja obscura,
Por la primera vez y palpitante
Estreché con mis brazos, su cintura!

¡Todo presente en mi memoria queda!
La casa blanca, y el follaje espeso...
El lago azul... el huerto... la arboleda,
Donde nos dimos, sin pensarlo, un beso!

Y te busco, cual antes te buscaba,
Y me parece oírte entre las flores,
Cuando la arena del jardín rozaba
El percal de tus blancos peinadores!

¡Y nada existe ya! Calló el piano...
Cerraste, virgencita, la ventana...
Y oprimiendo mi mano con tu mano,
Me dijiste también: «¡hasta mañana!»

¡Hasta mañana!... Y el amor risueño
No pudo en tu camino detenerte!...
Y lo que tú pensaste que era el sueño,
Fue sueño, ¡pero inmenso! ¡El de la muerte!

¡Ya nunca volveréis, noches de plata!
Ni unirán en mi alma su armonía,
Schubert, con su doliente serenata
Y el pálido Musset con su «Lucía».

Autor: Manuel Gutiérrez Nájera


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sábado, 18 de julio de 2015

Los peldaños de la vida


Desde el confín de mi alma
De mi esencia y mi pasión;
Con lágrimas en los ojos
De alegría y emoción,
Quiero enviarte un mensaje
Pon de mi corazón.
De saludos y enhorabuena…
Cariños y la bendición.
Y expresarte con vehemencia
Versos de felicitación.
Pues, has subido un peldaño
En tu hermosa profesión,
Y hoy estas celebrando
Muy feliz tu graduación.


Tu has logrado esta meta;
Con empeño y dedicación
Porque siempre llevas contigo
Una quilma de ilusión...
…de sueños y esperanzas…
También de superación.
Y bien sabes con certeza
Y con mucha convicción
Que para llegar a la cima
O alcanzar una misión,
Hay que escalar día a día
Con constancia y efusión
Los peldaños de la vida
Del éxito y de la razón.

Sigue andando los caminos
De dicha y de ensoñación,
Sube siempre hasta la cumbre
Con ahínco y con tesón,
Abrazada de la Fe
Como una dulce oración
La que te enseñé de niña
Cual signo de redención.
Y así todos tus logros
Llevaran la bendición
De Dios Padre Omnipotente
Patri de mi adoración,
Y en cada sueño alcanzado
Un verso de exaltación.


María Auxiliadora Gómez

Mérida- Venezuela- Julio 2015

jueves, 9 de julio de 2015

Frases para reflexionar.




... El arte es un sentimiento intrínseco del alma, que
se manifiesta a través de la pintura, el dibujo, la escultura, la voz,
el canto, la música, el teatro, el baile, el cuento o la poesía; Signados todos
por la inspiración... el amor... y la pasión.



María Auxiliadora Gómez.


Twitter: @mariaauxig

domingo, 5 de julio de 2015

Reir llorando


Viendo a Garrik - actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz...»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

—Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—¡Un título adquirid!
—¡Noble he nacido!

—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Que tenéis de familia?
—Mis tristezas
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho... mucho...

—¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

—Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

—¿A Garrik?
—Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

—¿Y a mí, me hará reír?
—¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
—Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.



                                                             Autor: Juan  de Dios peza.
                                                         Twitter: @mariaauxig