domingo, 25 de octubre de 2015

Frases Célebres



                                          ..." Aunque sólo existiera una verdad única,
                                   no se podrían pintar cien cuadros sobre el mismo tema"...


Pablo Picasso






Twitter: @mariaauxig

domingo, 18 de octubre de 2015

Frases célebres.




... “ La música empieza donde se acaba el lenguaje. " ...

Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.






Twitter:  @mariaauxig

viernes, 9 de octubre de 2015

Giraluna duerme al niño


No te duermas, niño, 
Que dormir es feo; 
todo, todo, todo 
Se te pone negro. 

Dios hace su noche 
Para sus estrellas; 
yo no te di ojitos 
Para que durmieras. 

No hay nada más malo 
que un niño durmiendo, 
que la madre llora, 
que parece muerto. 

Los niños debieran 
dormir a las madres; 
yo tengo mi niño 
para que me cante; 

dormir a las madres 
los niños debieran; 
yo tengo mi niño 
para que me duerma. 

Yo quiero que grites, 
yo quiero que llores, 
sin dormir de día, 
sin dormir de noche, 

que rompas la jaula 
que mates el mirlo 
que digan: -¡Qué malo!, 
¡qué malo este niño! 

Que grites al chino 
y a los barquilleros, 
que te tengan rabia, 
que te tengan miedo: 

que le tires piedras 
a los Reyes Magos 
para que te caigan 
entre los zapatos. 

Que no duerma nadie, 
porque no los dejas, 
que la misma Virgen 
se quede despierta 

y que se trasnochen 
hasta las estrellas 
y las pille el día 
toditas afuera 

No cierres los ojos 
porque me ennochezco, 
no cierres los labios 
porque me ensilencio; 
gritando de día, 
de noche, gritando, 
que yo tenga siempre 
tu grito en mis brazos 


- Pero como él hace 
todo lo contrario, 
ya estará dormido 
cuando acabe el canto.


Autor: Andrés Eloy Blanco




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El Complot contra Tío Conejo


Es un cuento que aportó al folklore literario Zárraga  (1948), en el que se narra lo siguiente: Tío Tigre estaba muy seguro de la imposibilidad de poner mano al Conejo, y estuvo pensando por espacio de mucho tiempo la manera de atraparlo de una vez por todas. Por lo tanto lo convidó a los demás animales de la selva a una reunión secreta en su casa. Manifestó a todos los presentes que él iba hacerse el muerto y que ellos debían hacer correr la noticia, pero que era muy importante que Tío Conejo lo supiera, ya que él tenía una cuentecilla  pendiente con el Tigre, y así concurrieron el acto velatorio en la mansión campestre.
Los animales corrieron el rumor. De todas partes fueron a darle el pésame a Dona Tigra. Sólo brilló por su ausencia el Conejo. Tío Tigre, entonces envío a Don Gato para que le avisara. Este, al llegar a la guarida del solicitado le dijo: -tío Conejo, ¿usted no piensa ir al velorio de Tío Tigre?... El aludido fingiendo mucha tristeza y mostrándose admirado por aquella funesta noticia le respondió: - ¡No me diga Don gato!... ¿A qué hora murió Tío Tigre?... A las cuatro de la mañana Tío Conejo. Si es así, dentro de un rato me vestiré para i a darle el sentido pésame a la viuda… Váyase usted adelante, que yo iré más tarde, Nos veremos en la casa del difunto. El Gato regresó al sitio de partida…Pasaron horas y horas… Tío tigre desesperado por la tardanza de su adversario, resolvió enviar al Tío Zorro. El muy astuto zorro paso por el frente de la casa del Conejo y desde afuera dijo: -Tío Conejo, ¿usted irá al velorio de Tío Tigre?... –si…si voy… ¡Cómo no voy ir!...a lo que Tío Zorro respondió: ¡Entonces venga conmigo…!Así  me hará compañía!...y ambos marcharon hacia el velorio. Sin embargo, Tío Conejo al notar el gran interés de sus amigos para que fuera a la casa del difunto, se dio cuenta que se trataba de un complot contra su persona y se hizo el inocente. Su presentimiento y su instinto de conservación, se pusieron en evidencia cuando el vio el rostro de hipócrita de su acompañante y el interés muy grande que éste mostraba en llegar pronto al lecho de muerte del Señor Tigre; y se limitó a decir: No se preocupe tanto por mí, Tío Zorro que pronto entraré a ver el cuerpo inerte del fallecido y a darle mis condolencias a la sufrida viuda. El zorro seguía insistiendo. Entonces Tío Conejo, muy acongojado, se acercó pausadamente a la puerta y al ver tendido en su camota al felino, desde aquel sitio con su voz chillona gritó: ¡Si el muerto suspira y se estira, está muerto de verdad…!

El tigre creyendo que Tío Conejo ya había caído en sus garras y así saciaría su sed de venganza, al oír aquellas palabras de Tío Conejo, se estiró perezosamente y suspiró a todo pulmón. Tío Conejo al verlo, dio media vuelta y dirigiéndose a la concurrencia, exclamó burlonamente: ¡Muerto que suspira y se estira, no está muerto de verdad!...Desapareció a todo correr y se perdió a través del monte, dejando a Tío Tigre más furioso que nunca…

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