sábado, 25 de marzo de 2017

Frases célebres.



..." El ruiseñor se niega anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría."...

                                           Khalil Gibran





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lunes, 20 de marzo de 2017

Frases para reflexionar.



     ... El sol indica un nuevo día, bordado de Sueños, Ilusiones y Esperaranzas;

        que incitan a luchar cada segundo, cada minuto, por un mundo maravilloso

        y repleto de oportunidades ...

                                                  María Auxiliadora Gómez.







                                                Twitter: @mariaauxig  

viernes, 17 de marzo de 2017

Tu dulzura.

                                                                                                                                                                                                                                                                                           
Camino lentamente por la senda de acacias, 
me perfuman las manos sus pétalos de nieve, 
mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve 
y el alma es como espuma de las aristocracias. 

Genio bueno: este día conmigo te congracias, 
apenas un suspiro me torna eterna y breve... 
¿Voy a volar acaso ya que el alma se mueve? 
En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias. 

Es que anoche tus manos, en mis manos de fuego, 
dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego, 
llenóseme la boca de mieles perfumadas. 

Tan frescas que en la limpia madrugada de Estío 
mucho temo volverme corriendo al caserío 
prendidas en mis labios mariposas doradas.


                      Autor: Alfonsina Storni. 

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miércoles, 15 de marzo de 2017

El amor.

               



Y él alzó su cabeza, miró a la gente
y la quietud descendió sobre todos
Entonces, con fuerte voz dijo:
Cuando el amor os llame, seguidle.
Aunque su camino sea duro y penoso.
Y entregaos a sus alas que os envuelven.
Aunque la espada escondida entre ellas os hiera.
Y creed en él cuando os hable.
Aunque su voz aplaste vuestros sueños,
como hace el viento del norte,
el viento que arrasa los jardines.
Porque, así como el amor os da gloria,
así os crucifica.


Así como os da abundancia, así os poda.
Así como se remonta a lo más alto
y acaricia vuestras ramas más débiles,
que se estremecen bajo el sol,
así llegará hasta vuestras raíces
y las sacudirá en un abrazo con tierra.
Como a gavillas de trigo
él os une a vosotros mismos.
Os desgarra para desnudamos.
Os cierne, para libraros de los pliegues
que cubren vuestra figura.


Os pulveriza hasta volveros blancos.
Os amasa, para que lo dócil y lo flexible
renazca de vuestra dureza.
Y os destina luego a su fuego sagrado,
para que podáis ser sagrado pan
en la sagrada fiesta de Dios.
Todo esto hará el amor en vosotros
para acercaros al conocimiento de vuestro corazón
y convertiros por ese conocimiento
en fragmento del corazón de la Vida.


Pero si vuestro miedo
os hace buscar solamente la paz
y el placer del amor,
entonces sería mejor
que cubrierais vuestra desnudez
y os alejarais de sus umbrales
hacia un mundo sin primavera
donde reiréis,
pero no con toda vuestra risa,
y lloraréis,
pero no con todas vuestras lágrimas.


El amor no da más que de sí mismo
y no torna nada más que de sí mismo.
El amor no posee ni es poseído.
Porque el amor es todo para el amor.
Cuando améis no digáis:
"Dios está en mi corazón",
sino más bien:
"Yo estoy en el corazón de Dios".
Y no penséis en dirigir el curso del amor
porque será él,
si os halla dignos,
quien dirija vuestro curso.


El amor no tiene otro deseo
que el de realizarse.
Pero si amáis
y no podéis evitar tener deseos,
que vuestros deseos sean estos:
fundirse y ser como el arroyo,
que murmura su melodía en la noche;
saber del dolor del exceso de ternura;
ser herido
por nuestro propio conocimiento del amor;
sangrar voluntaria y alegremente.


Autor: Khalil Gibran.




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viernes, 10 de marzo de 2017

Oracion del médico.





Señor Jesús, Médico divino, 
que en tu vida terrena 
tuviste predilección por los que sufren 
y encomendaste a tus discípulos 
el ministerio de la curación, 
haz que estemos siempre dispuestos 
a aliviar los sufrimientos de nuestros hermanos.

Haz que cada uno de nosotros, 
consciente de la gran misión que le ha sido confiada, 
se esfuerce por ser siempre instrumento 
de tu amor misericordioso en su servicio diario. 
Ilumina nuestra mente. 
Guía nuestra mano. 
Haz que nuestro corazón sea atento y compasivo. 
Haz que en cada paciente 
sepamos descubrir los rasgos de tu rostro divino.

Tú, que eres el camino, 
concédenos la gracia de imitarte cada día 
como médicos no sólo del cuerpo 
sino también de toda la persona, 
ayudando a los enfermos 
a recorrer con confianza su camino terreno 
hasta el momento del encuentro contigo.

Tú, que eres la verdad, 
danos sabiduría y ciencia, 
para penetrar en el misterio del hombre 
y de su destino trascendente, 
mientras nos acercamos a él 
para descubrir las causas del mal 
y para encontrar los remedios oportunos.

Tú, que eres la vida, 
concédenos anunciar y testimoniar en nuestra profesión 
el "evangelio de la vida", 
comprometiéndonos a defenderla siempre, 
desde la concepción hasta su término natural, 
y a respetar la dignidad de todo ser humano, 
especialmente de los más débiles y necesitados.

Señor, haznos buenos samaritanos, 
dispuestos a acoger, curar y consolar 
a todos aquellos con quienes nos encontramos 
en nuestro trabajo.

A ejemplo de los médicos santos que nos han precedido, 
ayúdanos a dar nuestra generosa aportación 
para renovar constantemente las instituciones sanitarias. 
Bendice nuestro estudio y nuestra profesión. 
Ilumina nuestra investigación y nuestra enseñanza.

Por último, concédenos que, 
habiéndote amado y servido constantemente 
en nuestros hermanos enfermos, 
al final de nuestra peregrinación terrena 
podamos contemplar tu rostro glorioso 
y experimentar el gozo del encuentro contigo, 
en tu reino de alegría y paz infinita.


Amén. 

Autor: Juan Pablo II.


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