lunes, 18 de septiembre de 2017

El viaje a Ítaca ha continuado.



Vane el viaje a Ítaca ha continuado
y no es más que el camino de la vida,
ese camino que transitas día a día
con tu morral de ilusiones y experiencias,
con tu mapa de sueños y de progreso
con la brújula de la fe y la sapiencia,
que hoy te conduce otra vez al suelo
de la gloriosa isla llamada Ítaca,
que te recibe llena de humildad y fantasía
y te susurra al oído con afán y ahínco:
Vane, sigue adelante... aún falta mucho...
Aquí no termina... apenas comienza
otro largo recorrido hacia Ítaca.

Recuerda siempre los versos de Cavafis:
"No le temas a los lestrigones, ni a los ciclopes,
ni al colérico poseídon."

Sigue siempre el camino mágico,
que lleva a Ítaca...
Sigue y busca detrás del horizonte...
Continúa ese viaje lleno de saber
que cosecha el fruto del triunfo:
Porque Ítaca siempre te guiará
con rumbo a un puerto nuevo,
y constantemente será el logro y el alcance
de los los proyectos y las metas.
Ítaca es aprender... como dice el poeta:
"Es aprender, si aprender de los sabios. "

Recuerda... Ten presente...
Ítaca es un símbolo que representa,
la constancia y el espiritu de lucha,
la aceptación total de la senda recorrida.
Es darle vida y alma al pensamiento
es darle luz y pasión a la sabiduría.
Ítaca está y estará cada día en tu mente,
y en tu corazón  los versos del poeta:

"A Ítaca debes el maravilloso viaje
 sin ella no habrías emprendido el camino."

"Ítaca no te habría engañado
porque con la sabiduría  que habrás adquirido
y con toda la experiencia que habrás acumulado
comprobarás entonces cual es el verdadero
significado de estas Ítacas."

Vane mi corazón de madre
henchido de emoción,
te regala estos versos de felicitación
y le pido con fervor a papá Dios
que te conduzca siempre los caminos
bajo su santa bendición,
y que la Virgen tapice con su manto
tus ideales... tus anhelos... tus sueños
tus alegrias... y el entusiasmo de seguir
el viaje a Ítaca, que es el viaje de la vida misma.

María Auxiliadora Gómez.

Twitter:  @mariaauxig 






sábado, 9 de septiembre de 2017

Cantares.


Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso. 


Autor: Antonio Machado.


Twitter: @mariaauxig