miércoles, 19 de diciembre de 2018

La niña a quien dijo el ángel.



La Niña a quien dijo el Ángel
que estaba de gracia llena,
cuando de ser de Dios madre
le trujo tan altas nuevas,
ya le mira en un pesebre,
llorando lágrimas tiernas,
que obligándose a ser hombre,
también se obliga a sus penas.
¿Qué tenéis, dulce Jesús?,
le dice la Niña bella;
¿tan presto sentís mis ojos
el dolor de mi pobreza?
Yo no tengo otros palacios
en que recibiros pueda,
sino mis brazos y pechos,
que os regalan y sustentan.
No puedo más, amor mío,
porque si yo más pudiera,
vos sabéis que vuestros cielos
envidiaran mi riqueza.
El niño recién nacido
no mueve la pura lengua,
aunque es la sabiduría
de su eterno Padre inmensa.
Mas revelándole al alma
de la Virgen la respuesta,
cubrió de sueño en sus brazos
blandamente sus estrellas.
Ella entonces desatando
la voz regalada y tierna,
así tuvo a su armonía
la de los cielos suspensa.
Pues andáis en las palmas,
Ángeles santos,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
Palmas de Belén
que mueven airados
los furiosos vientos
que suenan tanto.
No le hagáis ruido,
corred más paso,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
El niño divino,
que está cansado
de llorar en la tierra
por su descanso,
sosegar quiere un poco
del tierno llanto,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
Rigurosos yelos
le están cercando,
ya veis que no tengo
con qué guardarlo.
Ángeles divinos
que vais volando,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

Autor Lope de La Vega.

Twitter: @mariaauxig

jueves, 6 de diciembre de 2018

Farewell.

                       1
 
DESDE el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
 
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
 
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
 
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
 
                       2
 
YO NO lo quiero, Amada.
 
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
 
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.
 
Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
 
                       3
 
(AMO el amor de los marineros
que besan y se van.
 
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.
 
En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.
 
Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.
 
                       4
 
AMO el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
 
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
 
Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
 
Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.)
 
                       5
 
YA NO se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
 
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
 
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
 
Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
 
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
 
...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

Autor: Pablo Neruda.


Twitter: @mariaauxig 

jueves, 29 de noviembre de 2018

Versos de amor.


Un 29 de Noviembre
Mi corazón se inspiró
y mi alma así escribió
un verso lleno de amor
que ilumina cada día
con su infinita pasión
rimando con alegría
mi esperanza y mi ilusión
convirtiendo aquel verso
en poesía de amor...


Porque eso eres para mi
Vane de mi corazón
la poesía que riega
mis sentidos de pasión
dandole a cada latido
que salta en el corazón
un ritmo de sinfonía
que se oye con fervor
cual la quinta de Beethoven
músico y compositor.

Porque eres para mi
una bonita canción,
hermosa como la luna
y radiante como el sol.
Una linda poesía
nacida desde mi amor
un 29 de noviembre
un día como hoy.

Por eso con cariño
te vengo a desear
un Cumpleaños Feliz
de dicha y prosperidad
y que todos tus sueños
se hagan realidad
con la bendición de Dios
nuestro padre celestial.

María Auxiliadora Gómez.









martes, 20 de noviembre de 2018

Canción otoñal.



Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea. 

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa. 

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas. 

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema? 

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca? 

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra? 

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas? 

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena. 

Autor: Federico García Lorca.

Twitter:  @mariaauxig

domingo, 18 de noviembre de 2018

Saludo matrimonial.



Esta tarde madrileña
tan hermosa y señorial,
estamos aquí reunidos...
es un momento especial
porque un cuento de hadas 
se convierte en realidad.
El principe y la princesa
hoy se acaban de casar...
Se escucha la algarabía
todos quieren celebrar:
Las brillantes estrellitas 
los quieren felicitar
y desde el cielo se escuchan
con aplausos titilar.
El sol que luce radiante
también los viene a abrazar
y la luna refulgente
con su luz quiere alumbrar
el camino que hoy inician
bajo el símbolo nupcial.
...Y todos los pájaritos
entonan en su trinar
El "Ave María gratia plena"
en version original...

Una música de ensueños
al fondo se oye sonar,
es la música que inspira
a mi alma sin cesar
a recitar estos versos
con sentimiento especial;
Son para Pablo y Patricia
que con un mismo ideal
han entrelazado sus vidas
con la unión matrimonial.
Queridos hijos... ¡Enhorabuena!
les queremos augurar.
Que el amor siempre perdure
en sus almas y en su hogar,
porque el amor es sustento
y el pilar fundamental
para que la felicidad
nunca deje de brillar.
Y con nuestras oraciones
les queremos ayudar
¡Oh virgen de la Almudena!
te venimos a implorar
que los cubras con tu manto
y los ayudes a lograr
la esencia del matrimonio
y puedan cristalizar
cada un de sus sueños
y poderlos reflejar
en el amor a los hijos
que Dios les va a regalar.

Patri... Pablo...
Con el corazón contento
les quisiera confesar
que les traigo un saludo
efusivo y peculiar
perfumado de mastranto
de mi Apure magistral,
y un deseo bordado
con hilitos de cristal
de que sean muy felices
como el canto de un turpial.
... El beso de una orquídea 
también les vengo a entregar,
en el viene incrustada
de manera singular
la esencia de Venezuela
en abrazo fraternal,
para dar la bienvenida
a esta unión matrimonial.
Con el corazón abierto
cual terruño maternal
quiero dejar un mensaje
ya para finalizar
del Nazareno de Achaguas
nuestro guía espiritual,
que entre oracion y cantar
les envia con devoción
su bendición celestial.

María Auxiliadora Gómez.


Twitter:  @mariaauxig

Estos versos los escribí hace un año; Celebración de la boda de Patricia y Pablo.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Giraluna canta en la ausencia.

Con cuatro días sin carta,
de la ventana a la alcoba,
de la alcoba a la ventana
y entre si duerme o no duerme,
Giraluna canta y canta:

Allá va... me dejó sola,
allá va... sola quedé.
Déjame cerrar los ojos,
que ya no hay nada que ver.

Tengo los ojos cerrados,
me pongo a mirar caminos,
me los prendo al corazón,
empiezo a hacer un ovillo;

voy tirando de los hilos,
los voy enrollando en mí,
los voy enrollando en mí,
los caminos en las manos
se me vienen a morir,

y tanto tiro de ellos,
que se robaron mi afán,
que se vienen devolviendo
y me lo hacen regresar.
Yo tengo en el corazón
una madeja de atajos,
para salirle adelante
al que me tiene esperando.

Vuelve, novio, vuelve, amante,
que se me olvidó en la prisa
darte el sueño de mis ojos
para las malas dormidas.


Vuelve, que se me olvidó
que te iba a colgar del cuello
este escapulario rojo
que me rompe el lado izquierdo;

vuelve, que tengo los ojos
cerraditos, de buscar
adonde se fue aquel beso
que me acabas de dejar;

me lo pusiste en la boca,
por verte, se me olvidó,
y anda perdido de angustia
entre boca y corazón.

Vuelve a que me lo sujetes,
regresa a que me lo des;
seré menos en el beso
que en irte dejando en él.

Quédateme un poco más,
márchateme un poco menos,
véteme yendo de modo
que me parezcas viniendo
y no me grites; adiós!
ni digas "hasta la vuelta";
vete marchando de espaldas
para creer que regresas.

Andrés Eloy Blanco

martes, 30 de octubre de 2018

Alma desnuda.


Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega Y negando lo bueno el bien propicia Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia Palpar las almas, despreciar la huella, Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella, Como los vientos vaga, corre y gira; Alma que sangra y sin cesar delira Por ser el buque en marcha de la estrella.

Autor: Alfonsina Storni.

Twitter: 

viernes, 26 de octubre de 2018

Doctor José Gregorio Hernández.




Doctor José Gregorio Hernández
hoy el fervor popular
te proclama el fiel santo
de toda la humanidad
porque siempre practicaste
cada virtud teologal.

Con mucha fe y esperanza
y una inmensa caridad
fuiste médico de los pobres
que en ti solían buscar
la curación de sus males
para las penas aliviar.

Coronaste de humildad
tu acertada vocación
de curar a los enfermos
con mucha dedicación
por eso quiero implorarte
a través de la oración

Por mi María Del Carmen,
que en su inocente soñar
se convirtió en paciente
de tu infinita bondad,
vela por su salud
te lo vengo a suplicar.

¡Oh José Gregorio Hernández
fuiste el médico ejemplar
de los más necesitados
un manantial de piedad,
el orgullo de Isnotú
que fue tu cuna y tu altar.

Autor: María Auxiliadora Gómez.

Twitter: @mariaauxig

domingo, 21 de octubre de 2018

El otoño del alma.


Hoy te quiero recordar madrecita de mi vida
como lo suelo hacer con versos del alma mía
hilvanando las estrofas con cada segundo...
cada minuto... cada día... cada semana
cada mes... cada año... y otro año...
que suma y suma en el calendario de la vida
pinceladas y retazos de otoños en el alma,
cuando vemos que la vida pasa y pasa cada día
y tu recuerdo se adhiere a mi piel con alegría
y empalaga mis sentidos cual panal de dulzura
mientras libo la huella de tu amor y tu ternura
voy dibujando aquí en mi alma tu voz y tu melodía
y cada una de tus tenues caricias
que convierten todas mis remembranzas
en una noble hermosa y sublime poesía.

Pero hay momentos en el andar por la vida
que brillan despistados los luceros
y la luna alumbra tal vez desconcertada
la magia de una noche fría, triste y oscura
y es porque en el jardín de mi alma
ya las hojas no estan reverdecidas
más bien amarillentas, casi descoloridas
y las flores no tienen ya luz propia
porque han perdido la esencia de la vida,
sólo vemos algunos crisantemos,
 y otras pocas como el pensamiento
pensamiento profundo que yace aqui en mi pecho
porque hasta las ramas de los árboles
tienen la fe y la esperanza perdida
porque en el alma de mi alma hay un otoño
que conjuga tristeza, pena y nostalgia
y también muchísima melancolía
cuando recuerdo a mi madre
y aquel día cruel de su partida.

Cuando evoco a mi madre
y aquella su triste despedida,
las lágrimas deslizan tapizando mis mejillas
como hace la llovizna cuando acaricia la brisa
y el mar cuando a la playa se arrima
para dejar en la arena besos de sal... besos de fantasía...
Como hace el otoño cuando las hojas declinan
para volar por los aires cual gaviotas perdidas,
llenando el cielo de música y serpentinas...
y vemos ese otoño, ocaso de la vida,
tratando de dar consuelo al alma mía
para poder recordar con versos y poesias
a mi madrecita santa que un dia me dio vida.

Ya en mi alma no habrá otoño ni tristeza...
 en mi alma no habrá agobio ni melancolía...
Solamente habrá fiesta y muchísima alegria,
porque el amor de mi madre está vivo todavía.
Y el tiempo se encarga de agradecer Dios
y disfrutar las sorpresas de la vida día a día.

Hoy te quiero recordar madre de mi vida
con versos paridos de mi entraña,
para convertir el otoño del alma en poesía,
y sacar de mi pecho la tristeza y la melancolía,
y cultivar las flores con colores de ilusión y vida
con  fragancias dulces que saben a caramelos.
... Porque el otoño es canto, es volver a nacer,
... porque el otoño promete un nuevo amanecer
que es tu amor madre,  anclado aquí en mi alma
como la música del cielo en el atardecer...
como la voz que arrulla la cuna en el amanecer,
y las estrellitas que brillan en el anochecer.
Porque el otoño es un hermoso sentimiento
Porque el otoño es amar, llorar, reir y padecer.

María Auxiliadora Gómez.

Twitter: @mariaauxig

jueves, 18 de octubre de 2018

Antes de tiempo.



Soñamos con vidas de lujos
porque nos han enseñado
que vale más tener
que dar.
Somos los amantes
del quiero más y más y más,
pero no  somos capaces
de mirarnos al espejo
Y decir que nuestro precio
no es nuestro valor.
Queremos que los demás nos admiren,
ser la envidia,
ser el ejemplo,
nos sienta bien que quieran ser como nosotros,
pero realmente, ni siquiera nosotros
sabemos muy bien lo que somos.
Presumimos de tener esto o aquello,
de ser blancos, negros o azules.
No damos el brazo a torcer
porque venimos cargados
del gimnasio.
Nos miramos a los ojos de los demás
y no nos damos cuenta
de que somos la viva imagen de la soledad.
Tratamos de aparentar por encima de nuestras
posibilidades
porque sabemos que si abrimos la puerta
a lo que verdaderamente somos,
todos saldrán huyendo.
Matamos cualquier atisbo de naturaleza:
nos reímos del débil por serlo,
del sensible por llorar,
del que escribe, del que canta, del que pinta.
Nos reímos.
Nos obsesionados con ser los mejores
porque nos han dicho que sólo siéndolo
conseguiremos alcanzar la cima.
Estamos ciegos,
pero la venda es de Prada.
Cada vez queremos ser más inalcanzables
para el resto,
pero no nos damos cuenta
de que estrechar el círculo
solo servirá para no poder respirar.
De cara a la galería,
nuestro escaparate es un maniquí
vestido de Zara.
Hemos creado un mundo
en el que importa más el qué dirán
que lo que sentimos,
que lo que somos,
y es triste Porque
estamos empezando a morirnos
antes de tiempo.


Autor: Miguel Gane.


Twitter: @mariaauxig



sábado, 13 de octubre de 2018

Silencio.


Cuando tú te quedes muda,
cuando yo me quede ciego,
nos quedarán las manos
y el silencio.
Cuando tú te pongas vieja,
cuando yo me ponga viejo,
nos quedarán los labios
y el silencio.
Cuando tú te quedes muerta,
cuando yo me quede muerto,
tendrán que enterrarnos juntos
y en silencio;
y cuando tú resucites,
cuando yo viva de nuevo,
nos volveremos a amar
en silencio;
y cuando todo se acabe
por siempre en el universo,
será un silencio de amor
el silencio.


Autor: Andrés Eloy Blanco.

Twitter: @mariaauxig 

martes, 9 de octubre de 2018

Qué suerte he tenido de nacer.


Qué suerte he tenido de nacer
Para estrechar la mano de un amigo
Y poder asistir como testigo
Al milagro de cada amanecer

Qué suerte he tenido de nacer
Para tener la opción de la balanza
Sopesar la derrota y la esperanza
Con la gloria y el miedo de caer

Qué suerte he tenido de nacer
Para entender que el honesto y el perverso
Son dueños por igual del universo
Aunque tengan distinto parecer

Qué suerte he tenido de nacer
Para callar cuando habla el que más sabe
Aprender a escuchar, ésa es la clave
Si se tiene intenciones de saber

Qué suerte he tenido de nacer
Y lo digo sin falsos triunfalismos
La victoria total, la de uno mismo
Se concreta en el ser y en el no ser

Qué suerte he tenido de nacer
Para cantarle a la gente y a la rosa
Y al perro y al amor y a cualquier cosa
Que pueda el sentimiento recoger

Qué suerte he tenido de nacer
Para tener acceso a la fortuna
De ser río en lugar de ser laguna
De ser lluvia en lugar de ver llover

Qué suerte he tenido de nacer
Para comer a conciencia la manzana
Sin el miedo ancestral a la sotana
Ni a la venganza final de lucifer

Pero sé, bien que sé
Que algún día también me moriré
Si ahora vivo contento con mi suerte
Sabe dios qué pensaré cuando mi muerte
Cuál será en la agonía mi balance, no lo sé
Nunca estuve en ese trance

Pero sé, bien que sé
Que en mi viaje final escucharé
El ambiguo tañir delas campanas
Saludando mi adiós, y otra mañana
Y otra voz, como yo, con otro acento
Cantará a los cuatro vientos

Qué suerte he tenido de nacer


Autor: Alberto Cortés


Twitter: @mariaauxig

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La serenata del río.



Un hermoso sentimiento
embarga mi corazón,
aquí en cada latido
tararea una canción
cual llovizna de recuerdos
y me da la sensación
de alegría y de tristeza
al escuchar con amor
la serenata del río
cantada con gran fervor
por las aguas del Apure
tan galante y soñador,
donde navegan canoas
de esperanza y de ilusión
de fe, de paz y alegría
que siguen el resplandor
que brindan las estrellitas
con su luz y su fulgor.

La serenata del río
afina su dulce voz
para cantar un corrío
y enaltecer el folklore
con los versos relancinos
que nacen de la pasión
y hacen soñar al llanero
con el potro cimarrón,
con la silla, con la soga
y el canto del ruiseñor.
La serenata del río
eleva su voz a Dios...
Y le canta una tonada
inspirada en la oración,
para que suba hasta el cielo
como nubes de algodón
y convierta las querellas
en cantos de ordeñador.

Se escucha en la sabana...
y dentro de mi corazón
la serenata del río 
que me inunda con su voz,
con su copla, y con su esencia,
con su joropo y su amor.
La serenata del río
da a mi alma inspiración
para dibujar poemas,
paisajes de ensoñación,
que le dan a la llanura
belleza y exaltación...
Y entre las cuerdas del arpa
se convierten en canción
que se escucha a lo lejos
como se escucha el clamor
del Apure majestuoso
y del Arauca vibrador.

Autor: María Auxiliadora Gómez.

Twitter: @mariaauxig

martes, 18 de septiembre de 2018

El Dios de la vida.







HORIZONTE CULTURAL arriba a su publicación número trecientos, propicia ocasión para agradecer a Dios Padre Todopoderoso, la oportunidad de plasmar en este Blog, temas referentes a la Cultura,  poesías y poemas de autores reconocidos y también de la inspiración de la autora del mencionado Blogs.  Se les invita a declamar en una sola voz unos versos dedicados al Dios de la vida.


El Dios de la vida
te regala la vida 
cada día...

Te regala el cielo 
con sus estrellitas
y tambien la luna 
con su lucecita
que brilla... que brilla
e ilumina tus noches
con sus maravillas.

El Dios de la vida
te regala el cielo
y su fantasía...

Te regala la lluvia 
con su melodía.
Te regala el sueño
de aquel arcoiris
que con la magia
de sus colores
te irradia energía 
y enjuga tu alma
de paz y alegría,
porque el Dios bueno
el Dios de la vida

bendice tus noches...
bendice tus días...
bendice tu vida...


Autor: María Auxiliadora Gómez.


Twitter: @mariaauxig 

viernes, 14 de septiembre de 2018

Por qué cantamos



Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil
usted preguntará por qué cantamos



si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza
usted preguntará por qué cantamos



si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro
usted preguntará por que cantamos



cantamos por qué el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino
cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos



cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota



cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta



cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.


Autor: Mario Benedetti.


Twitter: @mariaauxig 

jueves, 13 de septiembre de 2018

Balada del loco amor.

                                         
                                            I

No, nada llega tarde, porque todas las cosas
tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas;
sólo que, a diferencia de la espiga y la flor,
cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor.

No, amor no llegas tarde. Tu corazón y el mío
saben secretamente que no hay amor tardío.
Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta,
la toca desde adentro, porque ya estaba abierta.
Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde,
pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde.

                                      II                                 

Amor, el niño loco de la loca sonrisa,
viene con pasos lentos igual que viene aprisa;
pero nadie está a salvo, nadie, si el niño loco
lanza al azar su flecha, por divertirse un poco.
Así ocurre que un niño travieso se divierte,
y un hombre, un hombre triste, queda herido de muerte.
Y más, cuando la flecha se le encona en la herida,
porque lleva el veneno de una ilusión prohibida.
Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde, y arde,
y ni siquiera entonces el amor llega tarde.

                                     III

No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.


Autor: José Ángel Buesa.


Twitter: mariaauxig 

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Hay un día felíz.

A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío! nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mí singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!

Autor: Nicanor Parra Sandoval.

Twitter: @mariaauxig