miércoles, 19 de diciembre de 2018

La niña a quien dijo el ángel.



La Niña a quien dijo el Ángel
que estaba de gracia llena,
cuando de ser de Dios madre
le trujo tan altas nuevas,
ya le mira en un pesebre,
llorando lágrimas tiernas,
que obligándose a ser hombre,
también se obliga a sus penas.
¿Qué tenéis, dulce Jesús?,
le dice la Niña bella;
¿tan presto sentís mis ojos
el dolor de mi pobreza?
Yo no tengo otros palacios
en que recibiros pueda,
sino mis brazos y pechos,
que os regalan y sustentan.
No puedo más, amor mío,
porque si yo más pudiera,
vos sabéis que vuestros cielos
envidiaran mi riqueza.
El niño recién nacido
no mueve la pura lengua,
aunque es la sabiduría
de su eterno Padre inmensa.
Mas revelándole al alma
de la Virgen la respuesta,
cubrió de sueño en sus brazos
blandamente sus estrellas.
Ella entonces desatando
la voz regalada y tierna,
así tuvo a su armonía
la de los cielos suspensa.
Pues andáis en las palmas,
Ángeles santos,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
Palmas de Belén
que mueven airados
los furiosos vientos
que suenan tanto.
No le hagáis ruido,
corred más paso,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
El niño divino,
que está cansado
de llorar en la tierra
por su descanso,
sosegar quiere un poco
del tierno llanto,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
Rigurosos yelos
le están cercando,
ya veis que no tengo
con qué guardarlo.
Ángeles divinos
que vais volando,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

Autor Lope de La Vega.

Twitter: @mariaauxig

jueves, 6 de diciembre de 2018

Farewell.

                       1
 
DESDE el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
 
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
 
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
 
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
 
                       2
 
YO NO lo quiero, Amada.
 
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
 
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.
 
Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
 
                       3
 
(AMO el amor de los marineros
que besan y se van.
 
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.
 
En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.
 
Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.
 
                       4
 
AMO el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
 
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
 
Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
 
Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.)
 
                       5
 
YA NO se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
 
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
 
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
 
Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
 
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
 
...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

Autor: Pablo Neruda.


Twitter: @mariaauxig